Cómo leer la etiqueta de un pienso
La parte de delante del saco es publicidad. La de atrás está regulada, y con cinco minutos se entiende. Aquí va qué mirar, en el orden en que aparece.
1. "Alimento completo" o "complementario"
Es la primera frase que hay que buscar. Alimento completo significa que, por sí solo, cubre todas las necesidades del animal para la etapa indicada (cachorro, adulto, sénior). Alimento complementario no: es un snack, un topping o una comida que hay que combinar. Si vas a dar un solo producto, tiene que ser completo. En la Unión Europea esta declaración es obligatoria, así que si no la encuentras, desconfía.
2. El nombre del producto tiene reglas
Cuánto pollo lleva un "pienso de pollo" depende de cómo lo llame el fabricante. El código de buenas prácticas de etiquetado de FEDIAF, que siguen los fabricantes europeos, fija estos mínimos sobre el peso del producto:
| Cómo lo llama | Mínimo del ingrediente |
|---|---|
| "Sabor a pollo" / "aroma de pollo" | menos del 4 % |
| "Con pollo" | 4 % |
| "Rico en pollo" | 14 % |
| "Pollo" (como nombre: "Pollo y arroz") | 26 % |
Así que "Adult con pollo" puede llevar un 4 % de pollo y un 96 % de otras cosas, y ser perfectamente legal. La palabra que importa es la preposición.
3. La composición: el orden es la información
La lista de ingredientes va en orden descendente de peso. El primero es el que más hay. Tres detalles que cambian la lectura:
- Fresco frente a deshidratado. "Pollo fresco (20 %)" se pesa antes de cocinar y pierde en torno a dos tercios de su peso en agua; en el pienso terminado queda mucho menos. "Proteína deshidratada de pollo (20 %)" ya está seca y se queda en el 20 %. Un pienso con "pollo fresco" primero y "harina de maíz" segundo puede tener más maíz que pollo en el producto final.
- Categorías frente a ingredientes. "Carnes y subproductos animales" o "cereales" son categorías legales que permiten cambiar la materia prima de un lote a otro. "Pollo", "arroz", "maíz" son ingredientes concretos. La segunda opción te dice más y suele indicar una receta estable.
- El truco de dividir. Si un fabricante lista "maíz", "harina de maíz" y "gluten de maíz" por separado, cada uno queda más abajo en la lista de lo que quedaría el maíz total. No es ilegal; conviene sumarlos mentalmente.
4. Componentes analíticos: los porcentajes
Es la tabla con proteína bruta, grasa bruta, fibra bruta y cenizas brutas (los minerales), y humedad si supera el 14 %. Dos avisos:
- "Bruta" significa medida en laboratorio, no digerible. Un 30 % de proteína bruta de cuero sería tan "proteína" como un 30 % de pollo. Por eso el porcentaje se lee junto con la composición, no solo.
- Los porcentajes de un pienso seco (8–10 % de humedad) y una lata (75–80 %) no se pueden comparar directamente. Para hacerlo, divide cada valor entre (100 − humedad) × 100. Una lata con 8 % de proteína y 78 % de humedad tiene un 36 % de proteína sobre materia seca: más que la mayoría de piensos secos.
Los hidratos de carbono no suelen aparecer. Se estiman restando: 100 − proteína − grasa − fibra − cenizas − humedad. En muchos piensos secos salen entre el 35 % y el 50 %.
5. Energía metabolizable: el dato que a veces falta
Las kcal/kg son el dato más útil para comparar precios, porque dicen cuánto pienso hay que servir. En la Unión Europea su declaración es voluntaria, y por eso hay marcas que la ponen en el saco, otras solo en su web y otras en ningún sitio. Cuando no está, se puede aproximar con la fórmula de FEDIAF a partir de los componentes analíticos, pero es una estimación. En petkilo solo usamos la cifra declarada por el fabricante; si no la tenemos, la fila muestra un guion en lugar de un número inventado. Los piensos secos habituales van de unas 3.100 a 4.200 kcal/kg.
6. Aditivos
Vitaminas, oligoelementos (hierro, zinc, cobre, selenio…), a veces aminoácidos, conservantes y antioxidantes. Todos tienen que estar autorizados en la UE. "Con antioxidantes" sin más es legal; algunos fabricantes especifican cuáles (tocoferoles, extracto de romero, BHA/BHT). Si te importa, busca que lo especifiquen.
7. La tabla de ración
Es orientativa y la calcula el fabricante con su propio factor de actividad, casi siempre generoso. Sirve para empezar; después manda la condición corporal del perro. Cómo ajustarla, en cuánto come un perro.
Lo que la etiqueta no dice
La digestibilidad, la calidad de la materia prima dentro de cada categoría, el control de calidad de la fábrica y si al perro le va bien. Nada de eso está regulado en la etiqueta. Para esas preguntas, la reputación del fabricante, los análisis independientes y tu veterinario.
Fuentes
- Reglamento (CE) 767/2009 sobre comercialización y utilización de piensos: contenido obligatorio de la etiqueta.
- FEDIAF, Code of Good Labelling Practice for Pet Food: umbrales del 4 %, 14 % y 26 % y fórmula de energía.
- Guía de lectura de etiquetas de Virbac España.